PEDRO SALVADOR ALE

ARGENTINA

 

Biografía

(Córdoba, Argentina, 1954). Es en la actualidad uno de los poetas cuya obra se ha extendido a toda América. Entre varios otros reconocimientos en su propio país, obtuvo en México el Premio Nacional de Poesía en 1986, y en 1990 el anual "Elías Nandino" del gobierno de Guadalajara. El crítico Héctor Sommaruga dice que la obra de Ale: "es una ofrenda del espíritu del poeta hacia el tiempo que le tocó vivir".

Entre sus libros más difundidos a partir de su primera obra: "Arado de carne y hueso", 1978, se encuentran: "Manuscritos de la Memoria del Sueño", "Navegaciones", "La Danza del Guerrero", "Los Reinos del Relámpago" y "El alucinante viaje del afilador de cuchillos": éste último es un libro vasto en su proposición poética; logra ser en líneas generales un relato épico-lírico, con poder narrativo, hablado en tono mayor. la voz del poeta nos hace recobrar múltiples escenarios y paisajes: ciudades y aldeas, ritos ancestrales, el mundo natural, las criaturas y los seres verdaderos de la tierra, la humildad y la gloria de los oficios humanos; preserva en el tiempo los mitos, la historia cotidiana, los deseos y la lucha del pueblo latinoamericano, asume tanto nuestra tradición poética como el habla directa y coloquial de la lírica que hoy vivimos. Pedro Salvador Ale es profesor de literatura, casado y feliz padre de dos jóvenes universitarios. Reside en Toluca, la capital del Estado de México.

 

PONENCIA

"Un zorzal canta cuando tiene una espina en el corazón;

y un poeta cuando le duele el alma de su pueblo".

Hola queridos hermanos escritores, sea cual sea el sitio donde os encontréis. Os abrazo, y junto con mi saludo van mis mejores deseos para vuestras vidas. Es un agrado para mí el compartir con ustedes en este Primer Encuentro Virtual de Escritores en Lengua Española.

Y quisiera comentar, en mi mejor ánimo, un pensamiento inmediato.

Pienso que el devenir no sólo existe para el hombre, sino también para los libros. Ahora no me cabe duda que un día alguien podrá leernos en una estrella lejana. Hace más de una década en atención al lenguaje y a la unidad de mi libro "El afilador de cuchillos", eliminé abundantes textos, de cuyo naufragio quedaron pocos que no incluí en esa primera edición. A la luz del tiempo reflexiono que esos poemas suprimidos obedecen al momento interior en que fueron escritos. De esta manera las variaciones en el lenguaje -que supuse- quizás no dejaron de ser un juego feliz. Y como un libro está hecho -entre imponderables y milagros- por el oficio de la soledad, hablar ahora también de que la literatura es un juego feliz, y compartirlo con ustedes, en este momento solemne, me embarga de alegría.

Por supuesto que la literatura está más allá de la técnica maravillosa a que nos introduce el Orden virtual, que influye en las letras sólo en servir de nueva herramienta para nuestro oficio antiguo. Sólo podemos por ello vanagloriarnos, suprimir quizás nuestra máquina de escribir con tipos de antaño, y seguir adelante entre los caminos infinitos del aire que une los universos. Por supuesto que hay otras emociones, distintas miradas, otros pensamientos ante el sentido que lleva la historia ésta de la computación. Y puesto que el devenir no deja de ser, nos queda la acción. Os abrazo.

(Pedro Salvador Ale)